Primeros valores de referencia del test de Rockport de caminar 1 milla (1609 m) en adultos argentinos

Farinola, Martín Gustavo
Sganga, Magalí
Dardano, Paula
Esteban, Gonzalo

Laboratorio de Actividad y Aptitud Física “Lic. Pedro Giorno”, ISEF Nº2 “Federico W. Dickens”, Ministerio de Educación, CABA

Resumen
La aptitud cardiorrespiratoria es un componente esencial de la aptitud física relacionada a la salud. Esta capacidad se relaciona con la resolución de actividades cotidianas y con la prevención de algunas de las enfermedades crónicas no transmisibles más prevalentes. Para reconocer en qué momento se ha alcanzado un nivel suficiente de esta capacidad es necesario evaluarla, y para esto se requiere de valores de referencia. El objetivo de este trabajo fue construir valores de referencia de aptitud cardiorrespiratoria de adultos argentinos para una prueba de campo submáxima como es la prueba de andar de Rockport (o prueba de 1 milla).

Introducción
La condición física, o aptitud física, consiste en una serie de atributos o características que la gente tiene o alcanza que se relaciona con la capacidad de realizar actividad física (Caspersen et al., 1985). Por lo tanto, cuanto mayor sea nuestra condición física mayor será también nuestra capacidad de realizar actividades físicas.
A su vez, durante las últimas décadas se ha encontrado que existe una relación positiva entre condición física y salud (Blair et al., 1989; 1995; Katzmarzyk et al., 2004; Warburton et al., 2001; Warburton et al., 2006). Esto reforzó el concepto de condición física relacionada a la salud (CFRS) que había comenzado a sugerirse en la década de 1970 (Farinola, 2010; Pate, 1988), y cuya definición incluye a la capacidad de llevar adelante las actividades físicas de la vida cotidiana pero también de contar con un bajo riesgo de desarrollar prematuramente enfermedades hipocinéticas (Bouchard et al., 2007; Pangrazi & Hastad, 1989; Pate, 1988; Suni et al., 2009).
La condición física es un concepto multidimensional y en el ámbito de la salud importan más aquellos atributos que cuenten con evidencia de asociación con algún aspecto de la salud o la calidad de vida. Estos atributos o capacidades son las que forman parte de la CFRS y en la actualidad se reconoce que son la aptitud cardiorrespiratoria, la fuerza y resistencia muscular, la flexibilidad y la composición corporal (Kaminsky, 2010; Pescatello, 2014).
De todas estas, la capacidad que más asociación ha demostrado tener con la salud es la aptitud cardiorrespiratoria. Esta capacidad forma parte de los objetivos de todo programa de acondicionamiento físico para la salud y el bienestar en población general (CSEP, 2013; Kaminsky, 2010; Pescatello, 2014; Suni et al., 2009). Para reconocer en qué momento se ha alcanzado un nivel suficiente de esta capacidad es necesario evaluarla.
El indicador fisiológico más representativo de esta capacidad es el consumo máximo de oxígeno (VO2max). Existen numerosas pruebas para la evaluación de este indicador, tanto directas como indirectas, y maximales como submaximales (Farinola, 2009). Las pruebas directas son más precisas, pero menos prácticas y su realización se dificulta en contextos de campo donde ejercen la mayoría de los profesionales del ejercicio. Las pruebas indirectas, en cambio, pueden administrarse en campo pero debe evaluarse su precisión, siendo las aceptables para utilizar aquellas pruebas que reúnan requisitos mínimos de calidad. Por otro lado, las pruebas maximales solo deberían administrarse en personas medianamente preparadas, siendo no aconsejable su utilización en principiantes de baja condición física.
El test de Rockport (caminar una milla en el menor tiempo posible) es una prueba indirecta y submáxima para la estimación del VO2max en adultos y reúne aceptablemente los requisitos de calidad de las pruebas de campo (Dolgener et al., 1994; Kline et al., 1987). Una vez obtenido el resultado en esta prueba será necesario hacer una comparación con valores de referencia para poder juzgar en qué nivel se encuentra el sujeto evaluado. Hasta la actualidad estos valores de referencia han sido obtenidos a partir de muestras de países europeos (Suni et al., 2009) o norteamericanos (CSEP, 2013; Kaminsky, 2010).
El objetivo de este trabajo será entonces construir valores de referencia de adultos argentinos físicamente activos para la prueba de andar de Rockport.

Metodología
Muestra

La muestra estuvo conformada por estudiantes del primer y último año de la carrera en un profesorado terciario de educación física de CABA. Los estudiantes fueron convocados voluntariamente para participar del estudio. Presentaron el apto médico para la realización de actividades físicas y se les explicó el procedimiento y los objetivos de la evaluación.
A estos estudiantes se les administró el test de Rockport (caminar una milla) en una pista de atletismo de 400 metros por vuelta.

Administración del test
El test tiene como objetivo recorrer caminando la distancia de una milla (1609 metros) en el menor tiempo posible. Para esto se requiere de una pista de dimensiones conocidas sin elevaciones ni declives.
Antes de comenzar la prueba se pesó al evaluado en una balanza digital marca Tanita. Luego, el participante caminó una milla tan rápido como le fue posible a ritmo constante, sin detenerse ni correr. La velocidad de desplazamiento fue regulada por el mismo ejecutante.
Una vez recorrida la distancia indicada, se detuvo el cronómetro e inmediatamente se tomó manualmente el pulso (radial o carotídeo) durante 15 segundos. El resultado se multiplicó por 4 para convertir el valor a pulsaciones por minuto.
Finalmente se obtuvo el VO2máx relativo (ml.kg-1.min-1) estimado, empleando una ecuación previamente validada en sujetos adultos de 18 a 30 años (Dolgener et al., 1994):

VO2max (ml.kg_1.min-1) = [3,5959 +( 0,6566 .X1) + (0,0212 .X2) – (0,0996 .X3) –( 0,0080 .X4)] . 1000

X2

Donde, X1= mujeres: 0; varones: 1. X2= peso en kilogramos. X3 = tiempo en minutos (decimal). X4= Frecuencia cardíaca inmediatamente al finalizar la caminata (pulsaciones por minuto).

Tratamiento de los datos
Los resultados se mostrarán con estadísticos descriptivos según sexo y categorías de edad previamente utilizadas (Farinola et al., 2020).

Resultados
La muestra quedó conformada por 297 sujetos de 18 a 29 años de edad de ambos sexos. En la tabla 1 se muestran el promedio, desvío estándar y percentiles del VO2max estimado con la prueba de andar de Rockport en dicha muestra.

Tabla 1. Consumo máximo de oxígeno (ml.kg-1.min-1) estimado mediante la prueba de andar de Rockport en una muestra de adultos argentinos de ambos sexos de 18 a 29 años de edad

Discusión
El objetivo de este trabajo ha sido presentar por primera vez valores de referencia de aptitud cardiorrespiratoria con el test de andar de Rockport en una muestra de adultos argentinos físicamente activos.
Los resultados han sido comparables al de un estudio realizado en una muestra de similares características pero con una prueba de campo diferente (Ir y volver 20m) (varones de 18 a 19 años 48,2±4,7 ml.kg-1.min-1, 20 a 29 años 47,6±4,4 ml.kg-1.min-1; mujeres 18 a 19 años 37,7±4,2 ml.kg-1.min-1, 20 a 29 años 36,9±4,5 ml.kg-1.min-1) (Farinola et a., 2020) y al de valores de referencia internacionales previamente publicados (Heyward & Gibson, 2014). Esta consistencia señala que los resultados del presente trabajo son plausibles y, a falta de estudios que presenten una metodología de mayor calidad (p.ej. con muestras más amplias y variadas), pueden utilizarse como referencia para la evaluación de la aptitud cardiorrespiratoria en adultos argentinos de ambos sexos de 18 a 29 años de edad.

Conclusiones
Los valores de referencia aquí presentados pueden utilizarse para la evaluación de la aptitud cardiorrespiratoria en adultos argentinos de 18 a 29 años de edad. Y dadas las características submaximales de la prueba de andar de Rockport, estos resultados pueden aplicarse especialmente en aquellos sujetos de baja condición física.

Bibliografía
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Dolgener, F. A., Hensley, L. D., Marsh, J. J., & Fjelstul, J. K. (1994). Validation of the Rockport fitness walking test in college males and females. Research Quarterly for Exercise and Sport, 65(2), 152–158. https://doi.org/10.1080/02701367.1994.10607610
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Warburton, D., Gledhill, N., & Quinney, A. (2001). Musculoskeletal fitness and health. Can J Appl Physiol, 26(2), 217-237. https://doi.org/10.1139/h01-013
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